CRIMEN EN MALBORK ,POLONIA

En el New York Times del 26 de febrero de 2009 se ha publicado un artículo de Nicolás Kulish sobre el descubrimiento en la ciudad de Malbork Polonia de una fosa común en la cual hasta ahora se han descubierto más de dos mil cadáveres que provienen de la época de la segunda guerra mundial.

Se supone que sean de alemanes civiles que huían de las tropas soviéticas en su ofensiva final contra  las tropas hitlerianas.

Según los investigadores del caso los cadáveres fueron enterrados sin ropa  lo que hace difícil su identificación. Entre los cadáveres aparecen despojos de niños y muchos de ellos tienen en sus cráneos orificios provocados por impactos de bala.

 

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Otro mas hasta hace poco desconocido.

Tenía una magnifica leyenda. Norteamericano, nacido en Iowa, educado en Manhattan, compañeros de ejército con los cuales jugaba baseball.

Pero George Koval tenía también un gran secreto, durante la II Guerra Mundial, ejerció como un espía soviético estelar.

Su pseudomino, Delmar, altamente entrenado por la inteligencia militar soviética.

Según los historiadores, el Dr. Koval que murió hace un par de años en Moscú, pasado sus noventa años de vida, fue uno de los espías soviéticos más importantes del siglo XX.

 

El dos de noviembre de 2007, el Kremlin asombro al mundo occidental cuando anuncio que el Presidente V. Putin ha condecorado póstumamente con la orden máxima

a un agente soviético que penetro el proyecto Manhattan que fabrico la bomba atómica.

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asesinato en Londres

Gran Bretaña: La policía británica afirma que el ex espía ruso Litvinenko fue asesinado

 

La policía británica ha informado de que ha comenzado a tratar el caso del misterioso envenenamiento del ex espía ruso Alexander Litvinenko como un asesinato. Litvinenko falleció el pasado 23 de noviembre en un hospital londinense, donde residia en calidad de asilado político, a causa de una elevada dosis de radiación producida por la sustancia polonio 210. Antes de morir, acusó a los servicios secretos de Moscú y al propio presidente ruso, Vladimir Putin, de haberle envenenado. Las autoridades de ese país han negado toda implicación y han denunciado que la muerte de Litvinenko es utilizada para desprestigiar a Rusia. Scotland Yard ha subrayado que “todavía no se ha llegado a ninguna conclusión sobre el método empleado, el motivo o la identidad de quienes puedan ser responsables de la muerte” del ex agente secreto.

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mas sobre Grigulevich, embajador de Costa Rica.El Clarin Argentina.oct.10-1999

Edición Viernes 22.10.1999  »  El Mundo  »  La vida en la Argentina de un espía ruso en la II Guerra


Es Iosef Grigulevich Actuó entre 1942 y 1944 Formó una red de 70 agentes de la ex Unión Soviética


Por HORACIO TARCUS. Historiador. Especial para Clarín.
La década del 90, tras la disolución de la Unión Soviética, ha sido pródiga en revelaciones sensacionales sobre la acción y la identidad de los espías rusos en todo el mundo. Ya no son, como en la época de la Guerra Fría, informaciones recabadas por el contraespionaje estadounidense o británico, sino que los propios espías soviéticos, como el caso de Pavel Sudoplatov, venden sus historias a Occidente, o como el de Vassily Mitrojin, archivista de la KGB, que vendió directamente las fichas secretas copiadas laboriosamente durante doce años, a los servicios británicos. Clarín, que tuvo acceso a los documentos que se acaban de revelar en Roma provenientes del archivo Mitrojin sobre los informantes italianos de la KGB, reveló en su edición del lunes algunas pistas de lo que podría ser la conexión argentina del archivo Mitrojin Entre los hombres de la KGB que actuaron en la Argentina aparece el nombre Iosef Romualdovich Grigulevich, alias Max, Arthur o Padre, dirigiendo desde aquí las acciones de espionaje y sabotaje durante la Segunda Guerra Mundial contra los barcos alemanes. Pero en verdad, ésta es sólo parte de una historia increíble, que se parece una fantástica película de espías: estamos ante un personaje singular, multifacético, capaz de asumir las más variadas identidades en los lugares más diversos del mundo. Sin embargo, aparezca como hombre de negocios, asesor financiero, diplomático o investigador en ciencias sociales, Grigulechiv es siempre, antes que nada, un espía. Y temible. En las fotos en las que se lo ha identificado lo vemos conversando apaciblemente con un diplomático latinoamericano, o con el escritor brasileño Jorge Amado, o con el mismísimo papa Pío XII, siempre adaptado a su rol, como una suerte de Zelig del espionaje soviético. Los inicios en MontevideoLos datos aportados a lo largo de estos últimos diez años de diversas fuentes nos permiten reunir buena parte de las piezas del rompecabezas, y reponer ciertos tramos significativos de la historia del espía. Hasta donde sabemos, Grigulevich había nacido en Lituania y su familia provenía de los caraítas, una secta judía milenaria. Militante desde muy joven en el Partido Comunista, fue asignado como muchos hombres de su generación para servir en las diversas tareas de la Internacional Comunista, primero en la organización del comunismo latinoamericano. Hasta 1930 el centro de las actividades comunistas latinoamericanas había sido Buenos Aires, pero tras el golpe militar la sede se trasladó a Montevideo.Allí llegó un día de 1930, enviado desde París a trabajar en el Buró Sudamericano de la Internacional Comunista. Desde Uruguay viajó al resto de los países latinoamericanos con diversas identidades. Por ejemplo, el Buró lo envía a Bolivia y Paraguay para que investigue la Guerra del Chaco (1932-1935), sobre la cual escribe un informe. Pero en 1936, cuando estalló la guerra civil, fue enviado a España, donde -según relata Isidoro Gilbert en su investigación El oro de Moscú- cumplió tareas de contraespionaje, participando en la represión de anarquistas y trotskistas. En una ocasión estuvo al frente de un grupo militar que allanó una reunión anarquista. Curiosamente entre los detenidos figuraba un joven socialista alemán, Willy Brandt, décadas después una de las figuras prominentes de la socialdemocracia europea. En 1939 llegó a Chile, con un pasaporte que una vez renovó en México el poeta comunista Pablo Neruda, a nombre de Francisco de Miranda.Según relata Sudoplatov en Operaciones especiales (1994), fue el temible jefe del servicio secreto soviético Laurenti Beria, quien le presentó a Grigulevich en Moscú, en 1939, para que organizase una red cuya misión era asesinar a León Trotsky, entonces exiliado en México. Asesinar a TrotskyEn enero de 1940 Grigulevich llegó con pasaportes falsos a la capital azteca. Logró trabar amistad con uno de los guardias de la casa de Trotsky, quien, confiado, le abrió la puerta un fatídico 24 de mayo de 1940. Provisto de una ametralladora, ingresó al frente de una veintena de hombres, entre ellos el muralista mexicano David Alfaro Siqueiros. Ametrallaron la habitación donde dormían Trotsky y su esposa. Pero éstos, advertidos por los ruidos, se arrojaron al suelo y salvaron, por esta vez, milagrosamente la vida. El atentado, cuenta Sudoplatov, terminó con el arresto de Siqueiros, escándalo que creó una buena confusión para que Grigulevich pudiera pasar sigilosamente a EE.UU.Pero entonces, en plena guerra mundial, se le encomienda al espía soviético otra misión. El Kremlin atribuía importancia estratégica al hecho de que la Argentina fuera neutral durante la guerra. El propio presidente Ramón S. Castillo era sospechado de abrigar simpatías por el Eje y los rusos enviaron aquí a Grigulevich para que montase una red de espionaje y sabotaje sobre los barcos alemanes que partían con cargamentos para su país de origen. Según Sudoplatov, serviría como tapadera el hecho de que el padre de Grigulevich fuese dueño de una importante droguería en Buenos Aires. La experiencia argentinaLa experiencia argentina quedó registrada en las fichas del archivo Mitrojin, sobre las cuales trabajó el investigador inglés Christopher Andrew. Según Andrew, Grigulevich residió como explorador en la Argentina entre 1942 y 1944. Organizó una red de alrededor de 70 agentes que informaba todo lo referente al movimiento marítimo alemán, datos que transmitía al centro por código morse. Su brigada llega a instalar más de 150 minas en cargueros y barcos con destino a Alemania.Entre otras acciones provocó el incendio en el Puerto de Buenos Aires de los almacenes Hofman. La red de inteligencia y sabotaje, que trabajaba legalmente con los códigos cifrados autorizados internacionalmente, estaba encabezada por un comunista polaco, Félix Klementyevich Verzhbitsky (alias Besser), quien en diciembre de 1941 obtiene un puesto de herrero en el Puerto de Buenos Aires.Aunque Grigulevich estaba ilegal en la Argentina, se daba tiempo para frecuentar los medios de izquierda. Según Gilbert fue amigo del intelectual comunista Cayetano Córdoba Iturburu, emparentado con la familia De la Serna, rama materna del Che Guevara. Córdoba y el espía pasaron algunas vacaciones en las sierras cordobesas. Es posible -relata Gilbert- hacer volar la imaginación sobre las conversaciones entre este ilegal que dirigía un grupo operacional antinazi, con el Guevara adolescente. Y agrega: años más tarde, cuando Grigulevich fue blanqueado y se convirtió en un influyente latinoamericanista, no sólo escribió una biografía del Che, sino que fue una de las escasas voces pro cubanas dentro del comunismo soviético. Tras su exitosa experiencia en Buenos Aires, Grigulevich es enviado en la posguerra a Roma, donde se vincula con cafetaleros de Costa Rica, de quienes consigue una representación comercial en Italia, aunque trabaja como rezident del NKVD, el servicio secreto soviético. Según Sudoplatov, ya en 1944 tiene fluidos contactos con el Vaticano, aparece vinculado a los cardenales que fundaron el Banco Ambrosiano y sus informes le advierten a Stalin, en vísperas de la Conferencia de Yalta, de las presiones vaticanas sobre ingleses y norteamericanos acerca del maltrato soviético a los católicos. Nikita Kruschev, al conocer su informe, pidió autorización a Stalin para asesinar al líder de los católicos uniatos, el arzobispo Zomzha. Pero el atentado contra el clérigo falló. Finalmente, logra ser designado embajador de Costa Rica ante el Vaticano y Yugoslavia y se le extiende un pasaporte falso, a nombre de Teodoro B. Castro. Se le encomienda sondear al papa Pío XII, a quien entrevistó en total quince veces, sobre su eventual apoyo a un frustrado proyecto de unificar Alemania, ya en 1953. El embajador Grigulevich fue condecorado con la Orden Soberana de Malta. Misión: matar a TitoTambién se le encomendó una misión secreta en Yugoslavia: nada menos que asesinar al presidente Yosip Bros, Tito, entonces disidente en el bloque soviético, según reveló el ex militar y luego historiador Dimitri Volkogonov en 1993. El plan consistía en que el embajador debía pedir una entrevista con Tito y matarlo, para lo que Grigulevich ideó distintos medios.Pero Laurenti Beria dudó de la capacidad de Max para llevar a cabo la tarea. El propio mariscal Tito, en una recepción diplomática en Belgrado en 1952, acaso intuyó el intento y ordenó investigarlo. Según relató Grigulevich al periodista chileno Miguel Angel Varas (Las pantuflas de Stalin, 1990), después de ser presentados, Tito le dijo a uno de los suyos: Este tipo es sospechoso. Investigarlo. El espía soviético debió huir como un polizón. Había concluido su carrera diplomática. Volvió a Moscú tras la muerte de Stalin en 1953 y vivió muchos años clandestinamente, hasta que se inventó otra personalidad: la de un apacible latinoamericanista. Ya blanqueado, escribió numerosos trabajos sobre América latina, firmados con su nombre o con el apellido de su madre: Iósef Lavretski. Uno sobre Simón Bolívar le valió la condecoración de la orden venezolana Francisco de Miranda. Fue director de la revista Ciencias Sociales, cuya edición podía comprarse en las librerías porteñas hace unos diez años. Murió en setiembre de 1988. Sus cenizas fueron enterradas en el cementerio de Donskoi, junto a las de Leonid Eitington, el organizador en México del asesinato de Trotsky.
 

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Los crimenes de Stalin.articulo publicado en El Pais

TRIBUNA: K. S. KAROL

Los crímenes de Stalin

A 50 AÑOS DEL HISTÓRICO XX CONGRESO DEL PCUS

K. S. KAROL 04/03/2006

 

Hace exactamente 50 años, a finales de febrero de 1956, el XX Congreso del PCUS, llamado el de la desestalinización, clausuraba uno de los capítulos más dramáticos de la historia de la URSS. Hoy se pretende en Moscú que éste sentó las bases para el estallido del país del socialismo, que se produciría en 1990, más de 40 años después.

El gran protagonista de este congreso histórico fue Nikita Kruschev, convertido en secretario general del partido cuando murió Stalin en 1953, aunque éste había nombrado a Malenkov como sucesor. Desde los tres primeros años de su reinado, Kruschev y sus próximos fueron distanciándose discretamente del antiguo dictador. Primero dejaron en libertad a los nueve profesores de medicina acusados por Stalin de haber tramado “el complot de las batas blancas”. Luego habría otras liberaciones del Gulag y, por vez primera, se empezó a hablar de “culto a la personalidad”.

Estos cambios simbólicos intrigaban extraordinariamente a Occidente, donde se ignoraba que, a finales de diciembre de 1955, la dirección del PCUS había encargado a Piotr Pospelov, un todoterreno, la redacción de un acta de acusación contra Stalin. Pospelov había sido uno de los autores del Compendio de la historia del PCUS bajo Stalin, manual obligatorio para todos los soviéticos. Aunque para la lectura del informe de Pospelov estaba previsto un discurso de dos horas, Kruschev tomó la palabra durante cinco y se permitió algunas improvisaciones y digresiones salpicadas de detalles picantes. Además, la transcripción completa del discurso nunca se publicaría. Kruschev pronunció este discurso durante una reunión a puerta cerrada en la que no participaba ningún dirigente de los partidos hermanos, ni por supuesto la prensa. Los 5.000 delegados presentes quedaron atónitos, en un silencio absoluto, y abandonaron la sala igualmente silenciosos después de los aplausos de rigor. Al día siguiente recibieron un texto resumido que tampoco era el informe de Pospelov. Se suponía que tenían que debatirlo cuando regresaran a su región y los dirigentes de las democracias populares a sus países. Es como decir que el informe secreto tenía que ser secreto para siempre. En nombre del PCF, Maurice Thorez había aludido a él antes de pretender que se trataba de un informe “atribuido” a Kruschev. En Roma, en cambio, Palmiro Togliatti no desmintió el informe Kruschev y publicó unos comentarios críticos.

En junio de 1956, primero el New York Times y luego Le Monde publicaron este texto traducido del polaco y lo dieron a conocer al mundo entero. La amplitud de los crímenes dejó a la opinión mundial tan atónita como a los delegados del XX Congreso. Kruschev afirmaba en él que en 1934 Stalin había ordenado asesinar a Serguéi Kirov porque sospechaba que aspiraba a sustituirle en el cargo. A ello le había sucedido una represión salvaje. Más tarde, al principio de la II Guerra Mundial, inmerso en la desesperación, según Kruschev, Stalin ya no lograba gobernar y fue necesario ejercer presiones para que aceptara, dos semanas después de la agresión alemana, dirigirse al país. Estudios posteriores demostraron que a Kirov lo había asesinado un psicópata y que Stalin había estado en cambio muy activo en la fase inicial de la guerra. Pero el objetivo de Kruschev era destruir la imagen de un generalísimo que lo había dirigido todo con mano de hierro.

No era la única característica del extenso informe. Kruschev hacía caso omiso de los tres grandes procesos de Moscú de 1936 a 1938, en los que se había visto a la vieja guardia bolchevique confesar crímenes inverosímiles. Ni una palabra tampoco sobre el proceso a puerta cerrada del mariscal Tukachevski, también condenado a muerte, ni sobre la suerte del millón de trotskistas o sospechosos de serlo que fueron fusilados en 1937-38. El leitmotiv del orador era que también las víctimas de Stalin eran estalinistas. Un epílogo curioso a este congreso de “vencedores” al que le sucederían otras represiones contra los fieles al dictador.

Otra página importante del informe trataba de la incapacidad militar de Stalin: no sólo no había estado nunca en el frente, sino que además habría seguido el curso de los acontecimientos militares en un mapamundi. El culto a la personalidad le permitiría luego atribuirse todas las victorias del Ejército Rojo. Con toda evidencia, Nikita Kruschev no tenía elección: para desarticular la fe de acero (de Stal como Stalin) que el pueblo alimentaba en el vencedor de un fascismo mucho más potente militarmente, había que reventar el estereotipo del bien amado jefe. Sin embargo, esta argumentación se veía desmentida por los testimonios de la mayor parte de personalidades occidentales que habían estado junto a Stalin durante la guerra. Más aún, ningún mariscal o militar de alta graduación del Ejército Rojo suscribió esta versión. Aunque aliado de Kruschev, el mariscal Jukov no quiso tomar partido.

¿Qué proponía entonces el “jefe de la desestalinización”? Prometía volver a la legalidad, lo que significaba el fin de los extraños desplazamientos de población que había provocado el terror estalinista en el país. Había que mantener las posiciones adquiridas y convertirlas en hereditarias mediante la continuación de los privilegios de las élites. Para el pueblo esto significaba muy poco.

Cinco años más tarde, en 1961, con ocasión del XXII Congreso del PCUS, Kruschev decidía expulsar a Stalin del mausoleo de la Plaza Roja y proponía un programa de desarrollo sobre un periodo de 20 años. De creerlo, en 1981, la URSS sería la primera potencia mundial. Las cifras sobre la producción de acero, de carbón, de petróleo, de productos agrícolas, etcétera daban fe de la inminencia del triunfo del comunismo. Pero nadie se dejó engañar por estas estadísticas. El golpe que provocó el XX Congreso en las conciencias en la URSS llevó a una despolitización general y a un abandono masivo de la acción colectiva. Nadie protestó pues cuando se cesó a Kruschev en 1964 ni cuando, años más tarde, uno de sus sucesores, Leonid Bréznev, instauró el culto -más bien ridículo- de su personalidad.

Hubo que esperar todavía dos decenios antes de que, al menos en marzo de 1985, Mijaíl Gorbachov intentara enlazar de nuevo con la herencia de Kruchev lanzando la perestroika. Pero era demasiado tarde: la situación socioeconómica y la conciencia colectiva del país habían cambiado profundamente.

K. S. Karol es periodista y ensayista francés de origen polaco, especializado en cuestiones del Este. Traducción de Martí Sampons.

 

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Stalin en Costa Rica.Espia costarricense para Stalin

EN MAYO 14 DE 1952, presento sus

cartas credenciales como embajador extraordinario y ministro plenipotenciario de Costa Rica en Roma al Presidente Italiano Luigi Einaudi como Teodoro B. Castro los otros dos miembros de la delegación costarricense a Roma fueron Francisco Orlich ministro de obras publicas y Daniel Oduber embajador en Paris y Presidente de Costa Rica de 1974 al 78; en 1980 Vice- Presidente de la Internacional Socialista.

 

IOSIF ROMUALDOVICH GRIGULEVICH (Teodoro B. Castro) judío lituano experto exterminador del NKVD, enviado a España por Stalin con la misión de exterminar a los trotskistas españoles, durante la guerra civil.

En España, los técnicos o agentes secretos adoptaban nombres corrientes españoles. A ése se le conocía habitualmente por el camarada Pablo. Pero en los círculos restringidos, llamábasele Kotov y Leonov, General Leonov. En Francia, donde anteriormente se especializó en la lucha contra los refugiados zaristas y trotskistas, llevó otros nombres.

Su verdadero nombre es Leónidas Eitingon. Tenía a su cargo la dirección técnica del asesinato de Trotski.

El ataque a la residencia de Trokstky fue encomendado por Eitington a Grigulevich que en ese momento actuaba bajo el seudónimo de Felipe, el cual habia tenido como mision eliminar a trotskistas españoles durante la guerra civil española y además entrenaba saboteadores, para operar detrás de las líneas franquistas.

En 1940 Grigulevich reclutó a un discípulo de Siqueiros ,el pintor Antonio Pujol nombre clave José al cual el después describió como una persona sin iniciativa, pero leal y valiente, para actuar como segundo de Siqueiros en el ataque.

Otro recluta fue la comunista mejicana, Laura Araujo Aguilar nombre clave Luisa, la cual llego a ser su esposa.  Después del atentado, en el cual la policía mejicana no pudo identificar a Felipe ,este pasa a argentina ,donde bajo el seudónimo de Artur prepara un grupo de sabotaje contra la marina mercante alemana.                                              Este grupo estuvo compuesto por ocho comunistas argentinos, trabajadores de astilleros y marinos , comandados por un polaco llamado Feliks Klementyevich Verzbistky, conocido por Besser , el cual en diciembre de 1941 obtuvo un trabajo como herrero en el puerto de Buenos Aires. Siendo su mayor acción la quema de una librería alemana en Buenos Aires.

Grigulevich también dirigió grupos de sabotaje en Uruguay y Chile. Debido a la cantidad de sabotajes efectuados a barcos que salían de Buenos Aires y temiendo que su identidad fuera conocida el centro ordeno a Grigulevich, dejar operaciones y dedicarse a la recolección de inteligencia.

Una vez que Besser dejo de trabajar para Grigulevich , este siguió fabricando devisas explosivas ,siendo herido en una explosión, en 1945 Besser fue sacado por el centro de Argentina y trasladado a Uruguay , país en el que continuo viviendo en base a una pensión del partido comunista uruguayo. En 1955 después de múltiples gestiones fue finalmente trasladado a la Unión Soviética por miedo que hiciera declaraciones sobre su actuación.

A finales de 1949, Grigulevich y su esposa Laura se establecieron en Roma. Posando como Teodoro B. Castro, hijo ilegitimo de un notable costarricense que nunca tuvo descendientes, estableciendo un pequeño negocio de exportación-importación, como cobertura de sus actividades de inteligencia.                                                                                   Es en el otoño de 1950 que el conoce a través de una recepción en la embajada de Costa Rica a una delegación de ese país, en la cual estaba incluida José Figueres Ferrer, que era en esos momentos el presidente de la junta de la segunda republica, que reinsto el poder constitucional y fue después presidente del país dos veces en 1953-55 y 1970 -74.

Grigulevich fue sumamente afortunado en ganar la confianza de Figueres, el cual engañado por la fraudulenta historia de sus orígenes, le dijo que ellos posiblemente fueran parientes. Después de ese encuentro, de acuerdo al dossier de Grigulevich, el se convirtió en su amigo y hombre de confianza, usando dinero del centro operativo junto a Figueres hicieron inversiones en una firma italiana para importar café costarricense.                                                                   En 1951 Grigulevich , fue nombrado encargado de negocios en Roma. Un mes mas tarde fue escogido como asesor para la delegación de Costa Rica a la sexta sesión de la asamblea general de la ONU en Paris.                                   En mayo del siguiente fue nombrado embajador en Roma. De acuerdo a su dossier Grigulevich fue amigo personal del embajador americano Ellsworth Bunker y su sucesor Claire Boothe  y exitosamente cultivo la amistad del Nuncio Apostólico de Costa Rica,  Principe Giulio Pacelli, sobrino del papa Pío XII.

Durante su estadía como embajador de Costa Rica, Grigulevich tuvo quince audiencias con su santidad Pío XII, además fue intimo amigo con uno de los lideres italianos de la post guerra el cristiano-demócrata Alcide de Gasperi, que fue Primer Ministro de Italia de 1945-1953, el cual como aprecio de su amistad le regalo una cámara fotográfica inscrita como trofeo de nuestra amistad.

Stalin una vez despachado Trotski y terminada la guerra mundial y debido a la resistencia de Tito en Yugoslavia de seguir sus orientaciones, decidió eliminarlo .Asignándose esta labor a Grigulevich que bajo la cobertura de embajador en Roma de Costa Rica tenia acceso a múltiples personajes del mundo diplomático y bajo la excusa de establecer relaciones con Yugoslavia abrió una oficina de intereses de Costa Rica en Belgrado, siendo recibido en varias ocasiones por Tito .Nombrándose el mismo encargado de negocios en Belgrado y empezó la gestión de establecer relaciones diplomáticas entre Yugoslavia y Costa Rica, a nivel de embajada, facilitando múltiples operaciones comerciales entre ambos países.

Stalin decidió que su hombre era Grigulevich y el NKVD empezó a preparar la operación :”El Cuervo Carrión”.     Según informes del NKVD, el ultimo documento que Stalin estudio antes de que le diera el derrame cerebral que lo liquido fue precisamente un informe de Grigulevich detallando como se iba a efectuar la operación.

Este atentado no se llego a realizar debido a la muerte de Stalin y el NKVD decidió retirar a Grigulevich de Roma y junto con su mujer mejicana regreso a Moscú en mayo de 1953.                                                                              Una de las razones, es que un ex-agente soviético de antes de la guerra llamado Aleksander Orlov empezó a publicar sus memorias sobre Stalin y el NKVD en la revista Life. El centro de operaciones temió que Orlov el cual conocía a Grigulevich de cuando la guerra civil española pudiera comprometer su identificación como un agente del NKVD.

Según anotaciones efectuadas en 1980 en el dossier de Grigulevich las agencias de inteligencias occidentales nunca relacionaron al desaparecido Teodoro B. Castro como el agente Grigulevich del NKVD , Maks

Hasta hace no muchos años atrás los costarricenses nunca supieron que les había pasado al embajador de Costa Rica en Italia y a su mujer los cuales como que se desvanecieron en el aire.

Años después aparece en la escena internacional como experto en América Latina , habiendo defendido su tesis doctoral obteniendo trabajo como un científico experto en el instituto etnográfico de la Academia de Ciencias de la antigua URSS, autor de varios libros entre ellos una biografía de Miranda y para colmo llego a ser durante varios años Vice-Presidente de la Sociedad de Amistad Cubano-Soviética y Venezolano-Soviética

 

Estas pocas letras designadas a denunciar la actuación de los miembros de las agencias de coerción y espionaje de los cuerpos represivos de los regimenes totalitarios, ha sido efectuada con la ayuda de documentos que ha salido a la luz una vez colapsada la URSS, y estoy seguro que aun faltan mas por venir ya que la VSR heredera legitima del NKVD y la KGB,  aun sigue tratando de evitar que documentos importantes sobre individuos que aun están en el poder lleguen a  manos de  lectores internacionales para poder seguir usándolos como instrumentos de chantaje, sobre dichos personajes. 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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SORGE Espia de Stalin .colaboradores sgda parte

Hozomi Ozaki nacido en Tokio en 1901, muere en Tokio,

 el 7 de noviembre de 1944 , ahorcado junto con su jefe Richard Sorge.

La fecha es significativa: es el aniversario de la Revolución de Octubre de 1917.

Fue el miembro principal de la célula de espionaje japonesa de Sorge. Nacido en Tokio, pero se crió en Formosa hoy en día Taiwán,

 donde su padre era editor de un periódico. Curso estudios en la Universidad Imperial de Tokio, graduándose en 1925.

En 1926 entro a formar parte del cuerpo de periodistas del Ahahi Shimbun, trasladándose posteriormente al Osaka Asahi en 1927.

En 1929 fue nombrado corresponsal en Shangai en donde fue introducido a Sorge por Agnes Smedley en 1930, siguiendo en contacto con Sorge cuando fue a vivir a Japón como periodista alemán en 1933.

Ozaki fue uno de los principales representantes de Japón en el conclave del instituto de relaciones del Pacifico efectuado en California en 1936, un año después fue nombrado miembro del alto nivel planificador de políticas ” grupo pensante” que asesoraba al primer ministro japonés.

Fue en esta posición clave que pasaba secretos de estado a Sorge, motivado por sus creencias que la forma de gobierno existente en Japón debe de ser abolida por el bien del pueblo japonés.

Arrestado en octubre de 1941 fue juzgado por traición en 1943 y ejecutado en 1944 junto a Sorge.

 

 

 

Sonia, nombre clave de Ruth Hamburger Beurton (Urszula Kuczynski.) en el libro “Too secret Too long “1984, el autor Chapman Pincher se refiere a Sonia como la mas exitosa espía mujer en la historia.

Nacida en Berlín 1907 de un padre comunista, Ruth Hamburger Beuron a los 17 años de edad se une a la juventud comunista alemana.

En 1929 se casa con Rolf Hamburger y al siguiente año viaja con su esposo a Shangai, es allí adonde ella se encuentra con Agnes Smedley, Richard Sorge y probablemente con Roger Hollis.

Sorge persuade a Ruth para que trabaje para el GRU (inteligencia militar soviética).

Ella permite que Sorge use el apartamento, donde vivía como lugar de reunión y al mismo tiempo trabaja como enlace para el grupo.

En 1932 Sorge informa a Moscú que Ruth era un agente capaz.

Fue invitada a Moscú para aprender el oficio, incluyendo el uso de radios clandestinos, fue entonces que se le dio el nombre clave de Sonia, nombre que uso durante toda su carrera.

 

 

 

 

 

 Enviada a Mukden, capital de la Manchuria japonesa en abril de 1934. Su misión era mantener las comunicaciones entre Moscú y los guerrilleros chinos que luchaban contra los japoneses. Más tarde fue enviada a Pekín en mayo de 1935, pero se fue de China cuando el sucesor de Sorge en Shangai fue arrestado. De regreso en Europa fue a visitar a sus padres en Londres y acompañada por su esposo y sus padres fue para Polonia, lugar en que su esposo Rolf trabajaba para la GRU. En 1937 Sonia regreso a Moscú siendo condecorada con la orden de la bandera roja el más alto honor dado por los soviets a los extranjeros, siendo en esa oportunidad ascendida al cargo de mayor en la GRU.

En junio de 1938, Sonia recibió la orden de reclutar ciudadanos británicos, para que sirvieran como espías bajo su dirección en Alemania.

La central de inteligencia GRU ordeno que divorciara a Rolf y que contrajera nupcias con uno de los británicos bajo sus órdenes, Len Beurton, lo que le permitiría a ella obtener la ciudadanía británica.

Se caso el 23 de febrero de 1940 y obtuvo su pasaporte en mayo de ese año, arribando en feb de 1941 a Oxford Inglaterra y empezó transmisiones de radio clandestinas en esa primavera.

La niñera (ollo ) del matrimonio Beurton deseaba ir con ellos a Inglaterra ,cuando esa solicitud fue denegada, viaja a Suiza y en el consulado ingles de Montreuax, hace la denuncia que sus patrones son espías soviéticos, la cual fue ignorada por las autoridades inglesas.

 

 

Sonia obtiene información relacionada con la fabricación de la bomba atómica de Klaus Fuchs desde 1941.

En sep de 1944 un hermano de de Sonia, Juergen Kuczynski fue asignado por las fuerzas de USA en Alemania para realizar un estudio del daño de los bombardeos aéreos y sus consecuencias en la guerra en Alemania, a este señor le fueron asignados los grados de teniente coronel en el ejercito de USA y por supuesto informo a Sonia de los resultados del USA survey estratégico de bombardeo.

En junio de 1947, dos oficiales británicos del MI5 y un detective local interrogaron a Sonia y a su esposo sobre supuestas actividades de espionaje.

 Los esposos se negaron a responder las preguntas, los oficiales se fueron sin haber nunca registrado la vivienda, y nunca mas hubo ningún signo de interés en las actividades de la pareja por la contra inteligencia británica.

En 1950 Sonia y dos de los niños fueron de vacaciones a Alemania Oriental para jamás regresar a Inglaterra. Su esposo se reunió con ella mas tarde ese año.

En 1969, Sonia recibió la segunda orden de la bandera roja, publico sus memorias en 1977, ha escrito otros libros más y en 1984 recibió la orden Carlos Marx.

Murió en el ano 2000 en Berlín.

 

 

 

Sir Roger Hollis nacido en 1905, falleció en 1973.

Controversial figura del establecimiento ingles. Director General de los Servicios Secretos de Inteligencia Británica (MI5 ) de 1956 a 1965. Ha sido sospechoso de haber sido el quinto hombre del circulo de espionaje conocido como los cinco de Cambridge.

Las sospechas sobre Hollis dividieron a los servicios de inteligencia británicos en los setenta y ochentas algunos lo defendieron y otros lo acusaron.

Su principal acusador fue Peter Wright , en su libro Spycatcher 1987, acuso a Hollis de ser un infiltrado de los servicios soviéticos.

Peter Wright fue un agente de inteligencia británico desde 1945 hasta 1976. Fue durante el tiempo que Hollis estuvo al frente del MI5 que el grupo de Cambridge penetro a la inteligencia británica.

En 1927 trabajaba en Shangai, como empleado de la compañía de tabaco América-británica (época en que Sorge, Agnes y Sonia estaban en Shangai).

 Regreso a Inglaterra en 1934 enfermo de tuberculosis, cuatro años mas tarde ingresa en el MI5, en el cual le fue asignado el trabajo de lo referente al Partido Comunista Ingles y durante la Segunda Guerra Mundial también de la URSS.

Durante un tiempo fue el jefe de la sección f, la cual tenía que ver con el bloque soviético y la URSS.

Después de la guerra Hollis fue enviado a Australia ,en donde trabajo organizando el departamento australiano de seguridad e inteligencia, para ese entonces era el director de la División C, departamento consagrado a la seguridad interior del MI 5.

En 1953 Sir Dick White director general del MI5 lo nombro su segundo.

En 1961, Anatoly Golitsyn de la KGB deserto y declaro a sus interrogadores de los cuales el principal era Wright que Burgess y Maclean, eran dos miembros del grupo de los cinco.

Para ese entonces, ambos refugiados en la URSS, que Philby era el tercer hombre y que Blunt oficial del MI5 durante la guerra era el cuarto.

Wright que se paso seis años descifrando a Golitsyn y tratando de descubrir el trabajo del grupo de los cinco, puso sus miras en Hollis. En 1961, Hollis le quedaban cuatro años mas como director general del MI5.

Las acusaciones se basaban en el hecho de los años que Hollis estuvo en China.

Ellos firmemente creían que el había sido captado por alguien del grupo de Sorge en Shangai.

Investigaciones exhaustivas de la estadía de Hollis en Shangai, y de las actividades de Sorge, fallaron en establecer conexión alguna entre los mismos.

Igualmente las investigaciones sobre su actuación al frente del MI5 tampoco dieron ningún resultado de espionaje por parte de Hollis, pero Wright no estaba convencido, además de Hollis el también sospechaba de Graham Mitchell el jefe de contra espionaje y después segundo de Hollis.

En su libro Wright escribe “a principios de 1964 ambos Arthur y yo estábamos convencidos que era Hollis y no Mitchell , el que mas reunía las condiciones de un espía colado en las altas esferas del MI5 “Arthur era Arthur Martin señor oficial del MI5 de su sección de contrainteligencia.”

Las investigaciones continuaron inclusive después de que Hollis se retirara. En 1969 fue interrogado durante dos días por oficiales del MI5 en una localidad secreta .En otro local de la residencia, oficiales del MI5 entre los que se encontraba Wright escuchaban y grababan la conversación.

Hollis nunca admitió, ni revelo nada. El caso Hollis fue cerrado por el MI5.

Las autoridades británicas trataron de suprimir el libro sobre Hollis de Wright e incluso trataron de impedir su publicación en 1987.

En cambio el libro del autor británico Chapman Prince “su oficio es la traición “1981 ,no se trato de impedir su publicación aunque hace las mismas acusaciones contra Hollis, tal vez debido a que Pincher era un periodista y su libro tiene menos peso legal, que el de Wright que había sido oficial del MI5 durante tantos años.

Hasta la Primer Ministro Tatcher estuvo envuelta en la discusión publica del caso, en marzo de 1981 declaro: “que dos investigaciones han sido efectuadas y que el nombre de Hollis ha sido revindicado”.

Y agrego: “muchas veces es imposible demostrar la inocencia y creemos firmemente que Hollis nunca ha sido un espía soviético.”

 

 

 

 

 

 

 

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